Una Semana Santa que encendió las alarmas, un puente del 1 de mayo que no tranquilizó a nadie, unas previsiones del sector que no alientan al optimismo... Si hubiese que tomar en cuenta solo los últimos antecedentes, el verano que ya está a la vuelta de la esquina no dibujaría el panorama más alentador. Menos aún después de que la patronal turística española, agrupada en Exceltur, lanzara el vaticinio desalentador de una bajada del 8 por ciento en el movimiento turístico para este año.
Sin embargo, como una apuesta contra las previsiones pesimistas, la ciudad de Marbella presenta cara a la temporada alta el calendario de actividades más ambicioso de los últimos años.